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Alpa
Corral ("corral de piedra" en quechua) se caracteriza
por su tranquilidad y su ambiente familiar. Es una localidad surcada
por el río Barrancas, el cual es formado previamente por
los ríos Zarzamora y Talita. Posee alrededor de 1.000 habitantes
permanentes, que viven en 245 casas. Además, actualmente
hay 672 viviendas dedicadas al turismo, entre hosterías,
cabañas, y casas de alquiler (*).
- Numerosos
paseos pueden realizarse en esta localidad o en sus cercanías.
"La Capilla" es uno de los lugares que merecen ser visitados.
Una antiquísima construcción de piedra en la que los
lugareños dicen se puede divisar la virgen María desde
una distancia determinada. "Los pinares" son sin dudas
otro de los escenarios pintorescos. Su vegetación es especialmente
bella en invierno, cuando las nevadas le dan un toque blanco digno
de los alpes suizos. Otro de los sitios que identifica a Alpa Corral
es el "puente de hierro". Una estructura colgante que
cruza sobre el río, y sirve como mirador para divisar desde
allí todo el pueblo.
- Uno
de los lugares más concurridos en las tardes soleadas, y
sobre todo en verano, es "el codito". Un balneario que
tiene arena, bares, y que cada año se ve más y más
colmado. Pero hay otras playas en las que se puede disfrutar de
las transparentes aguas del río. "Sauces colorados",
la "unión de los ríos", y "la turbina",
son excelentes opciones.
- En el
pueblo hay una estación de servicio, pero no hay cajero automático,
dato que deberán tener en cuenta los que visiten este paraíso
del sur de Córdoba. La empresa de transporte que va de Río
Cuarto a Alpa Corral se llama "El Cóndor". Sus
traffics salen cinco veces por día, cuestan 19 pesos, y los
horarios pueden averiguarse en la terminal de Río Cuarto.
- Las
opciones de eco-turismo en la zona son variadas. Se pueden realizar
cabalgatas (los caballos se alquilan en la esquina del Complejo),
o paseos en cuatriciclo. No faltan los que, con el fin de ejercitarse,
o simplemente pasar un buen rato, se animan al mountain-bike.
Las subidas y bajadas de todas las calles hacen al recorrido bien
entretenido. Las caminatas, claro está, también son
maravillosas. El aire puro, la tupida vegetación, y el trinar
de los pájaros, harán de la excursión un momento
inolvidable.
(*)
Datos Municipalidad de Alpa Corral (publicados en suplemento "Otro
punto").
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